Cuando hablamos de la "composición del tejido" en el contexto de tejidos técnicos, nos referimos a los materiales específicos que lo conforman y las proporciones en las que están presentes. En Sauleda producimos tejidos 100% acrílicos tintados en masa, también tejidos de poliéster recubiertos de PVC, entre otros.
La resistencia a la tracción en el contexto de los tejidos técnicos se refiere a la capacidad del tejido para resistir la aplicación de fuerzas que tienden a estirarlo o alargarlo. Es una medida de la fuerza necesaria para romper o deformar el tejido cuando se somete a una tensión en una dirección específica.
Cuando se evalúa la resistencia a la tracción de un tejido técnico, se aplican fuerzas en direcciones opuestas a lo largo de una muestra del tejido, y se mide la fuerza requerida para estirarlo hasta que se rompa o deforme de manera significativa.
La resistencia al desgarro en el contexto de los tejidos técnicos se refiere a la capacidad del tejido para resistir la propagación de un corte o desgarro una vez que se ha iniciado. Es una medida de la fuerza necesaria para continuar rasgando el tejido a partir de un punto de inicio.
El ancho del tejido se refiere a la dimensión transversal del tejido, es decir, la medida de un borde lateral al otro. Esta característica es importante para determinar el rendimiento del material en distintas aplicaciones.
El peso del tejido se refiere a la masa por unidad de superficie, generalmente expresada en gramos por metro cuadrado. Es un indicador clave de la densidad y la resistencia del tejido.
El recubrimiento es una capa adicional aplicada sobre el tejido base para conferirle propiedades específicas, como impermeabilidad, resistencia a la intemperie o mayor durabilidad.
El acabado se refiere a los tratamientos finales aplicados al tejido para mejorar sus propiedades estéticas o funcionales, como repelencia al agua, resistencia a la suciedad o protección UV.
El espesor es la medida de la dimensión del tejido perpendicular a su superficie. Influye en la rigidez, el peso y la resistencia del material.
La propiedad ignífuga se refiere a la capacidad del tejido para resistir la combustión o retardar la propagación del fuego, una característica esencial en aplicaciones donde la seguridad contra incendios es prioritaria.
La longitud de las piezas indica la medida del tejido en el sentido del rollo, determinando la cantidad de material disponible en cada unidad.
La adherencia se refiere a la capacidad de las capas o recubrimientos del tejido para mantenerse unidos entre sí, evitando la separación o delaminación con el uso.
La resistencia a la temperatura indica el rango de temperaturas que el tejido puede soportar sin perder sus propiedades físicas o mecánicas.
La solidez a la luz se refiere a la capacidad del tejido para mantener su color y propiedades cuando se expone a la radiación solar y a la luz durante períodos prolongados.
La columna de agua es una medida de la impermeabilidad del tejido, que indica la presión de agua que puede soportar antes de que esta lo atraviese.